Las Bodas de Caná en el cuarto evangelio nos narran el primer milagro de Jesús que consistió en la conversión de seis tinajas de 100 litros de agua en vino. A parte del significado escatológico y teológico es un hecho sobrenatural. El vino tarda en fermentar entre siete y quince días, luego sigue la maduración ( asentamiento de la levadura), la filtración, con lo que hemos de añadir otros cuarenta días. Y Jesús lo hace en el momento. No cabe imaginar que parte de jugos de uva, no cabe imaginar que se produce una fermentación anaerobia, lo hace con agua y al instante. Podrán creerlo, o no creerlo, pero es indudablemente un MILAGRO.
San Juan Capítulo II, versículos 1-11.
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